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8 de septiembre de 2010

La educación en Australia

IMG_7773Una de las principales razones de por qué decidí mudarme a Australia era para completar mis estudios en el bachillerato para consecuentemente cursar la universidad aquí mismo. Había completado el cuarto semestre de bachillerato en México, pero cuando llegué a Australia entré en segundo semestre. Hay que notar que el año escolar en Australia es muy diferente a la de México, o generalmente la de todas las escuelas del hemisferio norte. Además, al final del bachillerato hay una serie de exámenes extremadamente importantes que preparan y califican al estudiante como apto para cursar en la universidad.

Para la mayoría de los extranjeros que llegan a Australia, las opciones de educación generalmente dependen de su nivel de habilidad en el idioma inglés. El gobierno australiano y su Departamento de Inmigración alienta a los recién llegados a tomar un curso intensivo de inglés. Para eso, hay muchas compañías y organizaciones privadas (algunas son llamadas "english colleges") que ofrecen lecciones de inglés con el propósito de que los extranjeros puedan adaptarse debidamente a su entorno anglosajón.

Sídney tiene un sistema educativo muy completo y ofrece muchas oportunidades a estudiantes para ser exitosos. El gobierno estatal ofrece educación pública de muy buena calidad, aunque claro ésto varía de escuela a escuela. También hay un número bastante grande de instituciones privadas que proveen educación de la más alta calidad a los que tienen la fortuna de poder cursar en ellas. Yo terminé el bachillerato en una escuela pública, y me la pasé muy bien.


IMG_1827Muchos de los que llegan, que ya tienen un conocimiento básico pero suficiente en el idioma, pueden empezar a trabajar inmediatamente, pero la mayoría ingresa al bachillerato o a la universidad. Cerca de más de un tercio del alumnado total de la población de Australia proviene del extranjero, y es un enorme negocio para las instituciones de la educación. Esto es porque los estudiantes del extranjero pagan mucho más de lo que un estudiante local paga para recibir la misma educación. Los ciudadanos australianos además pueden no pagar por sus estudios superiores durante el transcurso de sus estudios. Los costos se acumulan como una deuda que el graduado puede empezar a pagar una vez que su nivel de ingresos anuales alcancen cierto nivel.

Sídney cuenta con centenares de bachilleratos y centros de educación intensiva. Además, cuenta con varias instituciones universitarias de reconocimiento internacional, como la Universidad de Sídney, la Universidad de Nueva Gales del Sur, la Universidad Tecnológica de Sídney, entre otros. Y lo mejor de todo es que cuando uno se gradúa de la universidad hay, en pocas palabras, 100% probabilidad que reciba un empleo en menos de 6 meses (una aproximación).


Para los que tienen suficiente dinero guardado, y las ganas y energía para estudiar y trabajar con mucha dedicación, las puertas de la educación en Australia se abren automáticamente. Tal cual como mi padre me dijo: "Si estudias como uno de esos chinos, ya sabes, los que se matan estudiando todo el santo tiempo, puedes obtener más beneficios que cualquier otro australiano común al final. Si ellos pueden hacerlo, tu también puedes."

25 de junio de 2010

Los primeros días...

Hoy cumplo 3 años viviendo aquí en Australia.

I see the eye


Llegué a estas tierras australianas en un día húmedo de junio. Eran cerca de las seis y tanto de la mañana cuando salí del aeropuerto; mi padre estaba manejando y yo estaba platicándole y viendo a mis alrededores. Ya había ido a Sidney anteriormente, así que ya muchos de los edificios que vi ya reconocía. Pero aquel día fue bastante interesante.

A esas horas de la mañana el sol andaba a un ángulo bastante bajo en el cielo. El aire era frío, áspero y seco. Estaba lloviendo esporádicamente por la ciudad y se podían ver arcoiris. Fracciones de los arcoiris aparecían múltiples veces durante el transcurso de nuestro camino. Habrán sido algún tipo de señal o algo? Pasamos por el puente de Harbour y me sentí más vivo como nunca. Estaba a punto de empezar un nuevo episodio en mi vida, el cual cambiaría mi vida por siempre.

Así pues, llegué a mi casa en la región de Northern Beaches de Sidney. Mi padre obvio estaba muy feliz por tenerme así que me ayudó a llevar mis maletotas a mi cuarto. La casa estaba fría y silenciosa. Todavía me puedo acordar del sonido que mi maleta hacía contra el suelo cuando pasé por el pasillo hacia mi cuarto. Mi cuarto era pequeño pero no importaba. Mi padre me dio un teléfono celular (posiblemente el mejor celular que he tenido en mi vida), un guía de la ciudad y se fue a prepararme un bocadillo. Yo me senté en la cama y no pude contener mi sentimiento de felicidad.

Ese mismo día fuimos a varios bachilleratos en la zona para hablar con sus respectivos directores y para averiguar cuál sería el mejor lugar para mi.

Te has de preguntar porque fui a hacer algo de manera tan inmediata después de mi arribo, después de un viaje de +24 horas y de estar en dos continentes en un mismo día. Mi padre descubrió un método para poderse ajustarn rápidamente a cambios de horario después de un viaje transcontinental. Dependiendo de la hora en que llegas a tu país de destino, tienes que quedarte despierto por todo el día. Es difícil, porque vas a terminar increíblemente cansado después de unas cuantas horas. Uno tiene que hacer algo físico, caminar, ir de compras, algo que te mantenga alejado del sofá o la cama. Supongo que es preferible no consumir mucho alcohol, y obviamente consumir alguna droga ilícita sería una mala idea. Y cuando caiga la noche puedes dormir. El día siguiente te despertarás a una hora como cualquier otra mañana, y tu reloj biológico se ajustará rápidamente.

Regresando al tema, ese día fue bastante vital para mi futuro. Tuve que decidir a cuál escuela ir, a pesar de que no sabía nada sobre cómo esas escuelas eran en cuanto a calidad de educación y cómo eran los alumnos. Decidí ir a una escuela que tenía una población de alumnos muy variada, con muchas personas de otros países. Pensé que el multiculturalismo sería algo bueno, en vez de ir a una escuela que era en su mayoría australiana.

Y vaya que fue una excelente decisión. La escuela que elegí era en realidad la mejor opción. Las otras escuelas no eran tan buenas, y los alumnos no eran tan buenos tampoco. Cuando había llegado a Australia ya había acabado el segundo parcial en los bachilleratos, así que tuve un período de vacaciones. Fui a varios lugares cerca de mi casa y al centro de Sidney. Como siempre, Sidney me parecía un lugar excelente, puro y lleno de vida.

A mediados de julio empecé a tomar clases. En los últimos días de mis diecisiete años de edad, entré al bachillerato en el tercer parcial del año 10. Entrar al año diez también fue una buena decisión, porque dos años después estaría preparándome para los exámenes finales del HSC; aquellos exámenes pueden definir si vas a la universidad o no.

Y lo que más me impresiona es que me volví School Captain, algo como el presidente de la escuela, de esa misma institución un año y medio desde que llegué al país.

Vaya que mi vida ha cambiado.